‘El contador de cartas’: «Busco siempre pura sangres para mi establo» descubre al personaje de Oscar Issac en esta Primicia – Noticias de cine



La película de Paul Schraeder llega el 29 de diciembre a los cines y es una de las mejores películas de cine negro moderno del último año.

William Tell (Oscar Isaac) tiene un secreto que le atormenta en El Contador del Cartas. Pero además, es uno de los mejores jugadores de póker que uno puede cruzarse en un casino, aunque prefiere ser un tipo discreto, hasta que La Linda (Tiffany Haddish) irrumpe en su vida. Y ese primer encuentro entre lo que ella llama «un purasangre» y él «la dueña del establo» es precisamente lo que puedes ver en este clip en primicia que te ofrecemos de esta película que se estrenará en cines el 29 de diciembre. El filme llega a las salas después de ser muy bien recibido en El Festival de Venecia, y recibir el premio al mejor guion en La Semana Internacional de Cine de Valladolid.

La historia en la que nos sumerge el director Paul Schrader en esta película producida por Martin Scorsesse es la de William Tell, un ex militar y torturador que tras su paso por la cárcel se convierte en jugador de poker profesional. Y su vida rutinaria se transforma cuando tropieza con un joven que le hace una sugerente propuesta. El chaval (Tye Sheridan, nada que ver con cómo lo vimos en Ready Player One (2018)), hijo de un compañero militar de William que se suicidó incapaz de asumir los horrores cometidos, y le dice que ha encontrado al instructor-torturador jefe (Willem Dafoe) y que planea matarlo con su ayuda.

VENECIA: The Card Counter’, Paul Schrader nos entrega la mejor película de la Mostra

El guionista de Taxi Driver nos sirve al mejor Oscar Isaac con este personaje silencioso, atormentado por un pasado de violento, comedido, y rutinario, con los gestos mínimos. Que según nos contó en su crítica Alejandro G. Calvo «podría ser en nuestro siglo el Al Pacino de los años 70».  Y explica: «No habla con nadie, no trata de romper la banca, sólo de tirar con lo puesto, mientras escribe un diario que escuchamos en off donde explica con todo detalle cómo funciona eso de ganar dinero en lugares donde la gente, normalmente, se arruina».

 

Una película en la que Schrader saca lo mejor de sí mismo, de toda su historia tanto como director como guionista, y nos entrega una de sus mejores películas:

Ritmo pausado que no deja de crecer en intensidad con continuos fundidos a negro, una angustiosa sensación de fatalidad según su protagonista se va enredando en un gran último sueño que poco tiene que ver con ganar el torneo de poker que está jugando.