«La lista de Netflix» · Las películas favoritas de Darío Eme Hache: ‘Centauro’ y otras cuatro bombas de acción – Noticias de cine


El autor del ‘hitazo’ «Toalhitas para bebés» comparte contigo su top 5 de películas de Netflix, cargado de adrenalina, explosiones, venganza y secuencias increíbles. ¡A disfrutarlas!


Hoy estamos de celebración. Y es así porque hoy da comienzo una sección muy especial denominada «La lista de…». Sin trampa ni cartón, «La lista de…» es un espacio donde los mayores talentos del grupo Webedia nos abren las puertas de su salón —y su corazón— y nos descubren sus películas favoritas, recomendando las originales de Netflix (y otras tantas) que más les han marcado o aquellas que esperan con más ganas y llevan un tiempo añadidas a sus listas.

Y empezamos con Darío Eme Hache, un madrileño que se convirtió en estrella viral gracias a sus Vines, sus delirantes vídeos meme —y al famoso puñetazo a Orslok, también—. Mención especial su «Toalhitas para bebés«, un hito que no se agota nunca. Lo suyo fue el periodismo, después el humor y ahora viene a contarnos en secreto cuál es su top 5 de pelis en Netflix. La acción adulta, a partes cerebral y descerebrada, es su rollo.

‘Beasts of No Nation’ (2015)

Arrancamos con una de esas cintas que dan un lustre especial, pese a su polémico mensaje. Beast of No Nation adapta el libro homónimo de Uzodinma Iweala, aunque este título no viene por las letras y sí por una canción, lanzada en 1989 por el activista nigeriano Fela Kuti. Esta novela nació como tesis de universidad y se convirtió en un hito de ventas aplaudido por el The New York Times.

Pero centrémonos en la peli. Porque vaya peli de ponerse ‘malito’ aguantando la tensión. El prestigioso director de Jane Eyre (2011) o la primera temporada de True Detective, Cary Fukunaga, se encarga de dar forma a esta locura donde el coprotagonista, Idris Elba, aquí “no hace precisamente de buena persona”, como bien apunta Darío.

Y es que su personaje se encarga de cazar el talento de nuevos niños soldado para su causa, un comando de mercenarios que sobrevive a las secuelas de una larga guerra civil. Vamos, que les convierte un poco “a la mala vida”. Fiaos de Darío y vedla con los mínimos ‘spoilers’ y la mínima información. Vais a flipar.

‘Alerta roja’ (2021)

¿Sabes cuando ves una película y piensas: ‘Aquí hay nivel del bueno’?”. Pues eso. Sí, esta peli costó una pasta. Alerta roja es considerada habitualmente la película más cara de Netflix, una fastuosa producción de unos 200 millones de dólares que espera dos secuelas y a la que no le falta de nada: “Explosiones, helicópteros, mil y un tipos de vehículos…”.

Dwayne Johnson y Ryan Reynolds, el primero del FBI y el segundo un ladrón de guante blanco, conforman un equipazo como en las ‘buddy movies’ más locas. Y Gal Gadot es la tercera en discordia, una escurridiza ladrona a la que buscan pararle los pies para llevarla ante la justicia. De una pista de baile a una prisión, de un museo al corazón de la jungla. Esta es una de esas películas salvajes donde se dice sí a todo. Curiosamente, toda la acción se desarrolla en Atlanta y un carísimo CGI se encarga del resto.

Su creador, Rawson Marshall Thurber, quería rendir homenaje a todas esas pelis de capa y espada antiguas repletas de grandes estrellas y mucha diversión. Guapísimos como ángeles, esta ya es la tercera vez que Dwayne Johnson y el director trabajan juntos —el primero incluso ejerce de productor—. Alerta roja es, de todas, la más salvaje y disfrutona.

‘Acts of Vengeance’ (2017)

“Esta vez barro para casa: aquí tiro de lo patrio porque esta es una película protagonizada por Antonio Banderas, el cual adoro con todo mi ser. No puedo evitarlo”. Buena carta de presentación, donde cambiamos de tercio pero no de estilo. Acts of Vengeance es, como su nombre deja bien claro, una peli de venganza. “Un abogado anodino al que le matan a su mujer y su hija se convierte en una máquina de matar”.

Esto es algo que ya hemos visto en más de una ocasión, claro. Desde la saga Max Payne hasta Millenium o Taken. Pero no siempre violencia y lecciones de estoicismo de Marco Aurelio conectan en una peli que no deja títere con cabeza. Dirige Isaac Florentine, guioniza Matt Venne y produce el equipo de Los mercenarios. Una garantía palomitera donde las haya.

‘Los Mitchell contra las máquinas’ (2021)

Y saltamos de una historia de venganza a una divertidísima película familiar en clave de animación. “Pero si esto son dibujitos”. Bueno, como bien ilustra Darío, “la animación no es un género, es una forma de contar historias”.

Y vaya historia. El mundo se acaba, los robots se han vuelto un poco locos y toca salvar el mundo. Lo que arranca como un viaje en carretera, una ‘road movie’ vacacional, se transforma en una batalla por la supervivencia en un mundo de insurrección tecnológica. Una distopía plagada de guiños, con un ritmo frenético y una cantidad de chistes por frase que la transforma inmediatamente en una de las mejores opciones de todo el gigantesco catálogo de Netflix.

Con guión, dirección y producción de Michael Rianda y Jeff Rowe, ocho premios Annie, una nominación al BAFTA y otro puñado de galardones como el Mejor filme de animación en el Círculo de Críticos de Nueva York, Los Mitchell contra las máquinas demuestra que no es ni mucho menos una propuesta cualquiera. No en vano, usó técnicas de animación innovadoras que combinan ilustración tradicional, dibujada a mano, con transiciones digitales y recombinaciones tridimensionales.

‘Centauro’ (2022)

Y nos despedimos, o más bien nuestro maestro de ceremonias Darío Eme Hache se despide, con Centauro. “Un piloto bastante bueno de ‘superbikes’ al que, de la noche a la mañana, se le trunca un poco su carrera cuando la madre de su hijo recibe una visita muy inesperada por temas de contrabando y drogas”.

Esta sería la línea maestra de una producción espectacular dirigida por Daniel Calparsoro, protagonizada por Àlex Monner —el popular Lleó en Pulseras rojas—, Begoña Vargas y Carlos Bardem, con ciertos ecos a Narcos bajo una trama similar a la Rush de Ron Howard.

Pero aquí hay mucho más que un motero al servicio del delito y un Transporter a dos ruedas. Pocos saben que esta peli en realidad es un ‘remake’ de Burn Out, la adrenalínica cinta del director francés Yann Gozlan (Black Box). Esta nueva versión, rodada entre Barcelona, Aragón y Marsella, propone hora y media de olor a goma quemada y peligrosas tomas rodadas con drones. ¿Se puede pedir más?